Desde los escenarios del rhythm and blues a mediados de los años sesenta, Ron Wood soñó con estar en los Rolling Stones. La experiencia de verlo en Surrey en 1964 marcó su vocación; años después repitió en entrevistas que pensó: ‘Parece un buen trabajo’. Su recorrido con Faces lo consolidó antes de cruzar ese umbral.
En 1969 estuvo cerca: los Stones lo consideraron tras la salida de Brian Jones. Ian Stewart llamó, pero atendió Ronnie Lane y rechazó en nombre de la banda; Ron Wood lo recuerda como un giro del destino. “Creo que todo es cosa del destino. Si me hubiera unido a los Stones en ese momento, probablemente sería un adicto total”, dijo.
El ingreso definitivo y las giras
El 14 de abril de 1975 se confirmó que Ron Wood reemplazaría a Mick Taylor; enseguida salió de gira por Norteamérica. La resolución precipitó la disolución posterior de Faces en diciembre de ese año y marcó el inicio de una relación larga y compleja entre Wood y la maquinaria de los Stones.
A su llegada asumió la tarea de interpretar partes ajenas sin traicionar la banda. «Sabía esos solos de memoria. Podía reproducirlos, con un profundo respeto por Mick», recordó Wood, que se propuso sumar sin competir y cuidar el sonido colectivo frente a seguidores y críticos, y aceptó marcar su perfil.
Un rol clave más allá de los solos
Wood llegó como contratado y ese estatus se mantuvo hasta los ’90; además actuó de puente entre Jagger y Richards. “Lo veía como si estuviera haciendo mi aprendizaje, aunque quizá tuviera 50 años”, dijo, y sostuvo que aprendía mientras contribuía a bajar tensiones internas dentro del grupo. Su presencia calmó episodios y permitió giras y grabaciones más estables.
Como compositor dejó huellas puntuales: «Dance», «Black Limousine» y «One Hit (to the Body)», aunque su firma fue menos frecuente en el catálogo. Aportó un groove más agresivo que Taylor y más veloz que Richards, y se volvió recurso rítmico que complementó y sostuvo los temas en vivo y en estudio durante décadas.
Más allá de las guitarras, Wood ejerció de pacificador: “Durante la época de ‘Dirty Work’ [a mediados de los 80], fue una época muy mala. Los ayudé a superarla”. Su prioridad: mantener vivo a los Stones.