Durante buena parte de la temporada, los focos de la Zona A apuntaron hacia los candidatos de siempre. Equipos con historia, presupuestos importantes y la obligación de pelear arriba. Sin embargo, mientras todos miraban para otro lado, Ciudad Bolívar fue construyendo una campaña capaz de romper cualquier pronóstico.
Este domingo, desde las 17, con transmisión de LT10 AM 1020 y FM "X" 103.5, ese fenómeno aterrizará en Santa Fe para medir fuerzas con Colón en un partido que puede marcar el rumbo de ambos en la recta final de la primera rueda. El Sabalero necesita volver a encontrarse con una victoria que se le viene negando desde hace tres fechas. Los empates consecutivos le impidieron sostener el ritmo de los puestos de privilegio y dejaron la sensación de que el equipo de Ezequiel Medrán está produciendo menos de lo que genera. Pero la misión no será sencilla.
Porque si algo distingue a Ciudad Bolívar en este campeonato es su capacidad para competir lejos de casa. Mientras muchos equipos construyen sus campañas a partir de la localía, el conjunto bonaerense hizo exactamente lo contrario: convirtió cada salida en una oportunidad para sumar. Los números son contundentes. Con apenas una derrota en 16 fechas —y sufrida en condición de local ante Ferro—, el equipo llega al Brigadier López ubicado en el segundo puesto con 26 unidades y respaldado por una regularidad que lo transformó en una de las sensaciones del torneo.
Sin embargo, del otro lado aparece un Colón que también tiene argumentos para confiar. El Brigadier López continúa siendo uno de los escenarios más difíciles de la categoría y gran parte de la campaña rojinegra se explica por la fortaleza que mostró jugando ante su gente. Por eso, el choque del domingo presenta un atractivo especial: se enfrentarán dos fortalezas. La de un equipo que se hace fuerte cuando sale de su casa y la de otro que convirtió su estadio en un bastión.
La clave para el Sabalero estará en corregir un aspecto que viene condicionando sus últimas presentaciones. Generar no ha sido el problema. De hecho, el equipo suele producir situaciones suficientes para inclinar los partidos. El desafío pasa por aprovecharlas.