La cuenta regresiva para el debut de la Selección Argentina en el Mundial ya comenzó y, junto con la expectativa deportiva, aparecen emociones intensas que millones de personas viven frente al televisor, en reuniones familiares o en los estadios. Lo que muchos desconocen es que esa montaña rusa emocional también puede tener consecuencias sobre la salud cardiovascular.
Sobre este tema, el cardiólogo Guillermo Lerman, expresidente de la Sociedad de Cardiología de Santa Fe, explicó en diálogo con LT10 que los momentos de tensión, angustia o euforia extrema pueden convertirse en un factor desencadenante de distintos eventos cardíacos, especialmente en personas con factores de riesgo o enfermedades previas.
"Todas estas emociones repercuten en el corazón. Cualquier emoción de angustia o alegría extrema genera una descarga de sustancias en el cuerpo que lo afectan. Sobre todo en algunas personas más susceptibles, esto puede desencadenar problemas como arritmias o infartos", señaló.
Según explicó el especialista, durante los partidos se producen cambios fisiológicos similares a los que ocurren durante un esfuerzo físico intenso: la frecuencia cardíaca aumenta, se eleva la presión arterial y el organismo libera adrenalina y otras sustancias relacionadas con el estrés.
La relación entre los grandes eventos deportivos y los problemas cardíacos no es una simple percepción. Lerman recordó que existen estudios científicos que demostraron un aumento significativo de las consultas médicas durante los mundiales.
"Hay un estudio alemán realizado durante el Mundial de 2006 que demostró un aumento de 2,5 veces de las consultas habituales en los servicios de emergencia. También un estudio inglés por el Mundial de 1998 donde se vio que los infartos aumentaban un 25%", detalló.
Cuáles son los síntomas que no deben ignorarse
Uno de los puntos centrales de la entrevista estuvo relacionado con las señales de alerta que pueden indicar un problema cardiovascular en pleno partido. Lerman aclaró que los síntomas pueden variar de una persona a otra, pero insistió en que existen manifestaciones que requieren atención inmediata.
"El dolor de pecho, en el medio del tórax, que se va hacia el brazo izquierdo o a veces a la mandíbula o al abdomen —un dolor que aprieta—, es un síntoma típico", explicó. Asimismo, mencionó las palpitaciones o la sensación de golpes en el pecho, ya sea con ritmos acelerados o lentos: "Las palpitaciones, la falta de aire excesiva para el nivel de esfuerzo o inclusive en reposo, y un desmayo o pérdida de conocimiento son síntomas de alarma".
El especialista insistió en que cualquier persona que experimente estas señales debe buscar asistencia médica de manera inmediata y no minimizar los síntomas pensando que se trata únicamente de nervios o de la propia emoción del partido.
La importancia de los controles médicos
Para Lerman, muchas de las complicaciones podrían prevenirse con controles periódicos. "El control cardiológico anual ayuda a diagnosticar alguna enfermedad que está ahí, solapada o latente. Con la charla con el médico, el examen físico, el electrocardiograma y otros estudios podemos sacar a la luz alguna patología que estaba por debajo y que nos puede llevar a un disgusto", sostuvo.
El médico recordó que muchas afecciones cardiovasculares pueden permanecer silenciosas durante años y manifestarse recién en situaciones de estrés físico o emocional importante. Por ese motivo, recomendó especialmente realizar chequeos periódicos y mantener actualizados los tratamientos a quienes tienen hipertensión, diabetes, colesterol elevado, antecedentes cardíacos o más de 50 años.
Cómo reducir los riesgos durante los partidos
Más allá de la emoción inevitable que genera el torneo, Lerman brindó una serie de recomendaciones concretas para disminuir las posibilidades de sufrir una descompensación. La primera de ellas tiene que ver con los hábitos previos al encuentro.
"Primero háganse el control, el chequeo; vean cómo están, si están tomando bien la medicación, si es la dosis justa o si hay que cambiar algo o hacer algún estudio", aconsejó.
Además, advirtió que el problema no es solamente el estrés del partido, sino todo el contexto que suele rodearlo: "No solo es la adrenalina y la emoción que se pone en juego, sino también una reunión social grande, una comida abundante y el alcohol. Cada uno de esos factores va aumentando la posibilidad de tener un evento de descompensación". Por eso, recomendó evitar excesos con la comida y, especialmente, con las bebidas alcohólicas.
Nunca mirar el partido solo
Una de las recomendaciones más llamativas del especialista estuvo relacionada con la compañía durante los encuentros. Muchas personas creen que ver el partido solas puede ayudar a disminuir los nervios, pero Lerman considera que no siempre es la mejor opción.
"Nunca solos. Mucha gente dice 'lo veo solo y estoy más de tranquilo', pero si se llega a tener alguna situación de emergencia, no va a haber quien lo ayude", advirtió. En cambio, sugirió compartir la transmisión con personas que vivan el fútbol de manera menos intensa: "Tal vez rodearse de gente que lo viva con un poco menos de fanatismo sea bueno para bajar las revoluciones".
Agua, movimiento y pausas para bajar la tensión
El cardiólogo también recomendó incorporar pequeñas acciones durante los noventa minutos para controlar el nivel de estrés. Entre ellas, mencionó levantarse de vez en cuando, caminar algunos minutos y mantenerse hidratado.
"Hay que levantarse, caminar un poquitito y mirar de reojo. Es importante mantener algo de actividad para bajar estas revoluciones e hidratarse con agua", indicó. La sugerencia points a evitar largos períodos de inmovilidad y ayudar al organismo a manejar mejor la tensión emocional que generan los momentos decisivos de un encuentro.
Chequeos médicos al día, cumplimiento de los tratamientos, moderación con el alcohol y las comidas, buena hidratación, compañía durante los partidos y atención inmediata ante cualquier síntoma de alarma son las herramientas fundamentales para que el corazón no juegue un partido más difícil que el de la Selección.