El estrecho de Ormuz vuelve a estar cerrado al tránsito marítimo tras una drástica decisión de las Fuerzas Armadas iraníes que hace estallar por el aire la tregua acordada hace apenas una semana. Teherán responsabiliza directamente a Estados Unidos por incumplir el memorando que buscaba poner fin a la guerra y por no haber frenado las persistentes operaciones militares de Israel en el sur del Líbano.
A través de un comunicado, la comandancia persa argumenta que “en vista del incumplimiento y la clara violación por parte de Estados Unidos de la primera cláusula del memorando de entendimiento para poner fin a la guerra, y en respuesta a las continuas y persistentes violaciones del alto el fuego por parte del régimen sionista en el sur del Líbano (…), se anuncia que el estrecho de Ormuz será cerrado al tránsito de embarcaciones”.
En este alarmante escenario de escalada regional, el Ejército advierte de forma tajante que “en caso de que continúe la agresión, se han planificado y se ejecutarán nuevas medidas para obligar al enemigo a cumplir sus obligaciones”.
Este nuevo bloqueo en el corredor de navegación se produce apenas siete días después de que Irán y Estados Unidos alcanzaran un pacto provisional para cesar las hostilidades y reabrir la vía fluvial, que Teherán mantiene obstruida desde el inicio de la guerra el pasado 28 de febrero de 2026, lo que a su vez había provocado un cerco naval norteamericano sobre los buques persas en abril.