Mientras Unión trabaja en la conformación del plantel para el segundo semestre, la dirigencia también se mueve para resolver situaciones contractuales que considera estratégicas para el futuro del club.
Uno de los casos más importantes es el de Enzo Roldán, cuyo vínculo finaliza el próximo 31 de diciembre y por quien ya existen conversaciones avanzadas para concretar una renovación.
La intención de la institución es clara: evitar que el mediocampista quede en libertad de acción y, al mismo tiempo, preservar una inversión que en su momento demandó un importante desembolso económico.
Una operación que todavía pesa en las cuentas
Cuando Unión decidió adquirir el 50% de los derechos económicos de Roldán, realizó una inversión cercana al millón de dólares.
La otra mitad del pase continúa perteneciendo a Boca, club desde donde había llegado el volante para transformarse en una pieza importante del equipo rojiblanco durante varios años.
Esa operación es precisamente la que explica la urgencia actual. Si Roldán quedara libre al finalizar su contrato o si el club resolviera desprenderse de él sin una renovación previa, Unión debería afrontar una compensación económica cercana al millón de dólares por la pérdida del activo adquirido. Por eso, la renovación aparece como una necesidad tanto deportiva como financiera.
Buena predisposición de las partes
Las conversaciones avanzan en un clima favorable. Desde el entorno del jugador existe predisposición para alcanzar un acuerdo y las negociaciones vienen desarrollándose de manera positiva.
En Unión entienden que la extensión contractual es el paso indispensable para luego analizar cuál será el futuro inmediato del mediocampista. La intención es asegurarse primero la continuidad del vínculo antes de definir cualquier otro movimiento.
Patronato, atento a la situación
Una vez resuelto el aspecto contractual, podría abrirse una nueva etapa para Roldán. Patronato es uno de los clubes que ya manifestó interés en incorporarlo para afrontar la segunda parte de la temporada de la Primera Nacional.
El conjunto entrerriano sigue de cerca la situación y aparece como una alternativa concreta para que el futbolista pueda sumar continuidad. Sin embargo, no sería la única opción disponible.
Un mercado que puede ofrecer más alternativas
El nombre de Roldán también genera interés en otros equipos del ascenso e incluso en clubes que buscan reforzar la mitad de la cancha con jugadores de experiencia y recorrido en categorías superiores. Por eso, una vez cerrada la renovación, Unión evaluará junto al jugador cuál es el destino más conveniente para todas las partes.
Lo que hoy parece estar fuera de discusión es la decisión institucional de extender el contrato. Para el Tatengue, asegurar la continuidad formal de Roldán no solo implica proteger una inversión millonaria, sino también mantener valor patrimonial sobre un futbolista que todavía conserva mercado y puede transformarse en una operación beneficiosa para el club en el futuro.