“La evaluación es clara: nos faltó ritmo y no tuvimos la velocidad necesaria este fin de semana", así definió Steve Nielsen, el responsable del equipo Alpine lo que sucedió durante el Gran Premio de Austria.
Después de las quejas de Franco Colapinto y Pierre Gasly, tras los puestos 15 y13, respectivamente, el jefe de equipo aceptó las fallas que tuvieron los coches, aunque todavía no encontraron los motivos de las mismas.
“Tenemos que asegurarnos de que esto sea solo un tropiezo y no una tendencia. Necesitamos entender rápidamente qué pasó y corregirlo”, apuntó Nielsen.
“Ambos pilotos tuvieron largadas lentas por una falta de potencia inicial, algo que debemos analizar porque las salidas habían sido uno de nuestros puntos fuertes esta temporada”, agregó el ingeniero británico.
En medio de la autocrítica, Nielsen valoró el trabajo del equipo de mecánicos durante las paradas en boxes ya que mejoraron considerablemente los tiempos: “También vale destacar el gran trabajo del equipo de boxes, que completó cinco paradas muy buenas en condiciones de mucho calor, algo que no es sencillo”.
El próximo objetivo será nada menos que el Gran Premio de Gran Bretaña en Silverstone, un circuito en el que la escudería se considera local por la cercanía con Enstone, la base de operaciones del equipo propiedad de Renault.
“Esperamos recuperarnos y volver a mostrar un nivel más parecido al que tuvimos al comienzo de la temporada. El próximo fin de semana llega la carrera de casa para Enstone y los fanáticos siempre acompañan de manera increíble en Silverstone”, concluyó.