La semana de trabajo no comenzó de la manera esperada para Ezequiel Medrán. Cuando todo indicaba que recuperaría a uno de los pilares de la defensa para el duelo del domingo ante Deportivo Madryn, el entrenador terminó encontrándose con un problema aún mayor: deberá afrontar el inicio de la segunda rueda sin sus dos marcadores centrales titulares.
Desde las 15, en el estadio Abel Sastre y con arbitraje de Gastón Monzón Brizuela, Colón afrontará un compromiso determinante para sus aspiraciones en la Primera Nacional, pero lo hará con un equipo que todavía presenta varias incógnitas.
Un cambio obligado detrás de otro
Pier Barrios estaba listo para regresar luego de cumplir la suspensión por acumulación de tarjetas amarillas. Sin embargo, una lesión muscular modificó todos los planes y lo dejó descartado para viajar a Puerto Madryn.
A esa ausencia se suma la de Federico Rasmussen, quien deberá cumplir una fecha de suspensión tras haber llegado al límite de amonestaciones.
Así, Medrán perdió de golpe a la dupla central que venía sosteniendo al equipo y deberá apostar por una defensa completamente renovada. El único que tiene su lugar asegurado es Sebastián Olmedo. La incógnita pasa por conocer quién será su acompañante.
Tres nombres para un puesto
En principio, Nicolás Thaller y Lucas Picech aparecen como las alternativas naturales para ocupar la vacante en la zaga. No obstante, el cuerpo técnico también evalúa una variante diferente: retrasar a Federico Lértora para que vuelva a desempeñarse como marcador central, una posición que conoce perfectamente. Si finalmente esa es la decisión, Colón también deberá modificar el mediocampo.
La posible inclusión de Lértora en la defensa abriría un lugar entre los volantes, donde Matías Muñoz asoma como el principal candidato para ingresar.
Pero el exmediocampista de Gimnasia de Mendoza también es una opción para reemplazar a Ignacio Lago, quien quedó descartado tras ser sometido a una intervención quirúrgica en una de sus muñecas.
En ese caso, Medrán podría volver a poblar la mitad de la cancha con tres volantes centrales para ganar equilibrio en un partido que promete ser muy disputado.
La otra alternativa es mantener características más ofensivas con el ingreso de Conrado Ibarra por el sector izquierdo. Las bajas obligadas obligaron a Medrán a modificar una estructura que parecía definida. En un partido trascendental para el presente de Colón y también para su futuro en el banco sabalero, el entrenador deberá acertar con un rompecabezas que se volvió mucho más complejo de lo previsto.