La Selección Argentina agotó el sufrimiento este viernes para ganarle a Cabo Verde por 3-2 para meterse a octavos de final del Mundial 2026. Y una gran fuente de ese suplicio fue el alargue, al que llegó 1-1 con la idea de meter un gol irremontable, aunque la realidad torcería sus planes.
Visiblemente emocionado tras el pase a octavos de final, el entrenador de la Selección rescató que "este equipo nunca se rinde" y reconoció que hubiese sido un mazazo quedar eliminado en una fecha tan especial.