Inglaterra recibió una noticia que puede pesar y mucho en el camino al título. A horas del cruce de cuartos de final contra Noruega, la FIFA volvió a quedar bajo la lupa tras confirmar la sanción para Jarell Quansah, el zaguero que fue expulsado en el triunfo 3-2 ante México.
Después de haber dejado en suspenso la sanción a Folarin Balogun, que pudo jugar con Estados Unidos tras su expulsión ante Bosnia, la potencia europea esperaba recibir el mismo trato. Sin embargo, la respuesta del ente presidido por Gianni Infantino fue completamente distinta.
La Federación Inglesa elevó el mismo pedido para que Quansah pudiera estar frente ante los Vikingos Rojos, pero el Comité Disciplinario fue todavía más allá: no solo rechazó el reclamo, sino que le aplicó dos fechas de suspensión.
El golpe es fuerte para el equipo de Thomas Tuchel. El defensor titular no estará este sábado frente a Noruega y tampoco podrá jugar una hipotética semifinal contra Argentina o Suiza. Recién podría reaparecer si Inglaterra consigue el boleto para la final.
La resolución volvió a disparar las críticas por los diferentes criterios disciplinarios que viene mostrando la FIFA durante el Mundial 2026. Mientras el caso Balogun terminó con una excepción que generó revuelo, los británicos recibieron un castigo mucho más severo en una situación similar.