Lionel Messi y Kylian Mbappé protagonizan una de las grandes carreras estadísticas de la historia de los Mundiales. Mientras el capitán de la Selección Argentina es el máximo goleador histórico de la Copa Mundial de la FIFA, el delantero francés sigue escalando posiciones y amenaza con acercarse cada vez más al récord. Ante Marruecos, por los cuartos de final, el del Real Madrid convirtió un gol y quedó a uno del argentino luego de que este anotara en el 3-2 sobre Egipto.
Tras los partidos disputados en el Mundial 2026, frente a Argelia, Austria, Jordania, Cabo Verde y Egipto, Messi alcanzó los 21 goles y sigue como el máximo anotador de todos los tiempos. El rosarino superó con creces la marca de 16 tantos que ostentaba el alemán Miroslav Klose y amplió un registro construido a lo largo de seis ediciones del torneo.
Por su parte, Mbappé llegó a los 20 goles mundialistas con su grito ante los africanos, que se suma a sus tantos ante Paraguay y Suecia en octavos y dieciseisavos de final, respectivamente, y sus dobletes frente a Senegal e Irak. Además, alcanzó esa cifra en una cantidad de partidos considerablemente menor a la de otros goleadores históricos.
A continuación, la lista de los máximos goleadores de la historia de los Mundiales:
- Lionel Messi (ARG) - 21 goles en 31 partidos (0,66)
- Kylian Mbappé (FRA) - 20 goles en 20 partidos (1,00)
- Miroslav Klose (ALE) - 16 goles en 24 partidos (0,67)
- Ronaldo Nazario (BRA) - 15 goles en 19 partidos (0,79)
- Gerd Müller (ALE) - 14 goles en 13 partidos (1,08)
- Just Fontaine (FRA) - 13 goles en 6 partidos (2,17)
- Pelé (BRA) - 12 goles en 14 partidos (0,86)
De esta manera, Mbappé se encuentra a apenas un gol de Messi en la tabla histórica de los Mundiales. La diferencia adquiere mayor relevancia si se considera que el francés tiene 27 años y todavía podría disputar varias Copas del Mundo más, mientras que el astro rosarino transita -posiblemente- el último de su carrera.
Con el Mundial 2026 todavía en disputa, el atacante francés mantiene intactas sus posibilidades de seguir recortando distancias. El nuestro, por su parte, ya es leyenda, con o sin récord, y cuidado que va por más.