Colón no solo celebró una goleada que lo devolvió al segundo puesto de la zona A de la Primera Nacional. También recuperó una de las virtudes que había marcado su campaña durante buena parte del campeonato: la solidez defensiva.
El 4-0 frente a Central Norte le permitió al equipo de Ezequiel Medrán volver a terminar un partido sin recibir goles, algo que no conseguía desde hacía cuatro fechas. Un dato que el propio entrenador valoró especialmente y que entiende como uno de los pilares para seguir descontándole terreno al líder Ferro, al que visitará el próximo viernes.
Más allá del poder ofensivo que mostró el Sabalero, con cuatro goles y varias situaciones creadas, la firmeza en el fondo volvió a ser protagonista. Central Norte apenas pudo inquietar a Matías Budiño, que respondió cuando fue exigido y completó una nueva actuación segura. El arquero alcanzó así su novena valla invicta en el campeonato. En las últimas jornadas, Colón había perdido esa fortaleza. Si bien seguía siendo competitivo, le costaba sostener el cero en su arco, un aspecto que muchas veces obligó al equipo a redoblar esfuerzos para quedarse con los puntos.
Frente al conjunto salteño esa historia cambió. El Sabalero controló el partido de principio a fin, limitó las llegadas del rival y volvió a transmitir la seguridad que había caracterizado su mejor tramo de la temporada. No es un detalle menor pensando en lo que viene. La próxima parada será nada menos que ante Ferro, el puntero de la zona A, que atraviesa un presente arrollador y llega como líder con cinco puntos de ventaja sobre Colón.