Mientras el plantel concentra todas sus energías en la pelea por los primeros puestos de la zona A de la Primera Nacional, en las oficinas de Colón se sigue de cerca otro partido, esta vez fuera de la cancha y con un monto millonario en juego.
El Sabalero continúa adelante con la demanda presentada ante la FIFA contra el delantero uruguayo José Neris, a quien acusa de haber interrumpido su vínculo contractual de manera "unilateral e injustificada". El reclamo económico asciende a 1.200.000 dólares. La causa no solo involucra al futbolista. También alcanza a Emelec de Ecuador, que contraró al jugador, que ya presentó su descargo.
Sin embargo, la dirigencia rojinegra pretende acelerar los tiempos. Según pudo saber Diez en Deportes, una vez que finalice el Mundial, representantes tendrían previsto viajar a Paraguay, donde funciona la sede de la Conmebol, con el objetivo de fortalecer gestiones y mantener contactos que permitan darle un mayor impulso al expediente en la FIFA. En Colón existe optimismo respecto del desenlace. La dirigencia entiende que los argumentos presentados son sólidos y confía en obtener un fallo favorable.
No obstante, el principal desafío pasa por los plazos. Los procesos de este tipo suelen extenderse durante varios meses e incluso años, dependiendo de la complejidad del caso y de las instancias procesales que atraviesen las partes. Ese es justamente el aspecto que más preocupa en Santa Fe. Más allá de la confianza en el resultado final, el club necesita ese dinero cuanto antes. En un contexto económico exigente para las instituciones del fútbol argentino, el eventual ingreso representaría un alivio significativo para las arcas.
Por eso, además del trabajo jurídico, Colón buscará mover fichas en el plano institucional para intentar que el expediente gane ritmo. La expectativa es alta y la dirigencia espera que, más temprano que tarde, la resolución termine dándole la razón al club.