Juan Pablo Ludueña fue uno de los protagonistas del empate de Unión ante Platense. El defensor marcó el primer gol del Tatengue en Vicente López y una vez finalizado el encuentro, dejó en claro que el equipo se quedó con sensaciones encontradas por haber dejado escapar la victoria en los minutos finales: "Por suerte se me dio el gol, que hacía mucho lo estaba buscando. Nos llevamos un punto que va a ser importante. Queríamos los tres, pero se nos escapó en la última. Igual, sumar de visitante siempre sirve. Con la lesión de Maizon entró Fagioli, que debutó, y son cosas que pasan. Hay que estar preparados para todo."
Además, el zaguero resaltó la respuesta que tuvieron los juveniles que hicieron su estreno en Primera División: "Muchos de los chicos nunca habían debutado. Los más grandes tratamos de transmitirles tranquilidad y acompañarlos para que jugaran con confianza. Arranqué desde atrás. Pensé que Tarragona me la iba a devolver, pero la jugada siguió por el otro lado. Juli (Palacios) me tiró un centro espectacular y pude cabecear."
Por otra parte, Ludueña reveló que el gol tuvo una dedicatoria muy especial: "Como siempre, el gol fue para mi familia y especialmente para un primo que falleció hace algunos años. La vengo peleando desde hace mucho tiempo. Estuve casi dos años sin jugar y ahora que me toca lo estoy disfrutando. Ojalá pueda repetir el semestre pasado y después veremos qué pasa con el futuro."
En cuanto al funcionamiento colectivo, el defensor reconoció que todavía hay aspectos por corregir, especialmente en la pelota parada defensiva: "Es algo que nos viene costando desde el torneo anterior. La primera pelota nos está complicando mucho, pero son cosas que vamos a mejorar. Capaz que nos confiamos un poco después de dar vuelta el resultado. Son detalles que tenemos que corregir, pero recién empieza el campeonato y hay mucho por delante. Hoy les tocó jugar a varios chicos, pero también tenemos incorporaciones que nos van a ayudar mucho. Vamos a tratar de pelear todo."
Y concluyó dejando en claro cuál fue la sensación que predominó en el vestuario tras el pitazo final: "Da bronca porque habíamos dado vuelta un partido muy complicado y queríamos llevarnos los tres puntos. Pero sacar un punto en esta cancha también es importante y hay que valorarlo."