La derrota frente a Chaco For Ever dejó mucho más que un resultado adverso para Colón. Además del golpe futbolístico y anímico, el plantel decidió no hablar una vez finalizado el encuentro en el Brigadier López.
Mientras Ezequiel Medrán analizaba el partido en conferencia, los jugadores abandonaron el estadio, por lo que no hubo testimonios tras un encuentro que volvió a dejar preocupación por el rendimiento del equipo.
La expectativa era grande. El Sabalero tenía la oportunidad de descontarle puntos a Ferro luego de la goleada de Deportivo Morón, pero terminó desaprovechando una ocasión inmejorable al perder con el último de la Zona A y resignar, además, el invicto como local.
En ese contexto, se esperaba conocer la mirada de los protagonistas sobre un presente que comenzó a generar inquietud entre los hinchas. Sin embargo, el único que dio la cara fue Medrán, quien asumió la responsabilidad por el momento que atraviesa el equipo.
Con dos derrotas consecutivas y un nivel que viene en descenso, Colón cerró otra noche difícil. Esta vez, el silencio del plantel terminó siendo una de las imágenes que dejó la jornada en el Brigadier López.