Locales - Nueva reserva

Viernes 07 de Agosto de 2026 - 12:01 hs

Buscan crear una nueva reserva natural en Costanera Este

La propuesta busca preservar un sector de la Costanera Norte que, tras el cierre de un tramo al tránsito vehicular, comenzó a recuperar de manera espontánea su vegetación y fauna autóctona.

Una nueva reserva natural podría incorporarse al sistema de áreas naturales protegidas de la ciudad de Santa Fe. La propuesta busca preservar un sector de la Costanera que, tras el cierre de un tramo al tránsito vehicular, comenzó a recuperar de manera espontánea su vegetación y fauna autóctona

La iniciativa fue presentada ante el Concejo Municipal y la Intendencia por la Fundación Hábitat y Desarrollo, junto con un grupo de especialistas y personas vinculadas al cuidado de la naturaleza. En diálogo con LT10, Pablo Tabares, vicepresidente de la entidad, explicó que el proyecto surgió a partir de una idea del biólogo de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) Gustavo Marino.

El lugar está ubicado en la continuidad de la Costanera Este, en dirección a la zona del Parque Tecnológico Litoral Centro y frente a Alto Verde. Allí, una cárcava provocada por el escurrimiento del agua fue avanzando sobre el camino hasta impedir el paso de vehículos. Según Tabares, esa situación terminó favoreciendo la recuperación del ambiente.

“Al estar clausurado el paso, la naturaleza en nuestra zona de humedales e islas —que es muy dinámica— creó un paisaje muy lindo: hay un bosque de aliso y un bosque ribereño sobre la playa, donde detectamos varias especies de aves y ejemplares autóctonos de nuestra flora y fauna”, explicó.

Por eso, la propuesta no apunta a reconstruir el tramo para recuperar la circulación vehicular, sino a darle otro uso al espacio. “La propuesta es no volver a habilitar el paso para los autos, sino ampliar y diversificar los usos que hace la ciudad de Santa Fe de ese lugar clausurado, para habilitarlo como área natural protegida”, sostuvo Tabares.

La idea contempla que los vecinos puedan continuar llegando en vehículo hasta el sector actualmente habilitado y utilizar el parador y la zona de playa, pero que además exista la posibilidad de recorrer senderos dentro de la nueva reserva.

“Desde el punto de vista paisajístico y del entorno natural —que se recrea muy rápido por nuestro clima y la humedad—, sería un complemento muy lindo para ampliar las opciones de disfrute que tenemos en la ciudad”, señaló.

Cómo se vincularía con la reserva de la Universidad

Uno de los principales argumentos del proyecto es su cercanía con la Reserva Natural Urbana de la Ciudad Universitaria. Para Tabares, la nueva área permitiría recuperar parte de la relación entre la costa y ese espacio protegido, vínculo que existía antes de la construcción de la Costanera Este.

Según explicó, antes de la obra vial existía un contacto directo entre la reserva y la playa. Las crecientes permitían que el agua ingresara por superficie a la laguna interna del área protegida. Con la infraestructura vial esa dinámica se interrumpió, aunque el intercambio continúa a través de las napas.

La nueva reserva permitiría sumar otro ambiente natural protegido y ampliar las posibilidades de educación ambiental. Tabares destacó que el predio de la UNL recibe escuelas de Santa Fe y de otras localidades, además de visitantes y turistas.

Una alternativa de bajo costo

Otro de los argumentos de la Fundación Hábitat y Desarrollo tiene que ver con el costo que implicaría recuperar el sector para el tránsito vehicular.

“Rehabilitar el paso para el uso del auto requiere una inversión millonaria”, planteó Tabares, quien consideró que sería necesario realizar una intervención importante sobre el camino y la infraestructura existente. En cambio, transformar el lugar en una reserva requeriría una intervención mucho menor, basada principalmente en senderos, bancos y miradores.

“Crear una reserva requiere senderos, bancos y miradores; es decir, la infraestructura necesaria es mínima”, sostuvo.

Para el dirigente, la propuesta permitiría ampliar los espacios de recreación sin afrontar el costo de reconstruir un camino para vehículos. “Creemos que cierra por todos lados: la inversión es mínima, amplía los usos, permite conservar parte de la costa como recurso, resguardar la dinámica natural y realizar estudios o visitas”, resumió.

El potencial turístico de la naturaleza

El proyecto también apunta a aprovechar un segmento turístico en crecimiento: el de visitantes que buscan experiencias vinculadas con la naturaleza y las áreas protegidas.

“Todavía no está consolidado como un nicho masivo, pero es un sector que crece y lo vemos a diario”, aseguró.

El vicepresidente de la Fundación Hábitat y Desarrollo contó que en la reserva de la Ciudad Universitaria ya reciben observadores de aves y visitantes extranjeros. “Tenemos en los registros una importante cantidad de europeos y de personas apasionadas por el medio ambiente que arman su viaje en función de las áreas naturales protegidas o de la calidad ambiental de las ciudades”, señaló.

También remarcó que las áreas naturales comienzan a formar parte de los circuitos vinculados al turismo de reuniones y congresos. “Nos piden acceso a la reserva cada vez que hay eventos; los organizadores llevan a los asistentes de los más diversos temas y la gente queda encantada con la visita”, contó.

Qué falta para que sea una reserva

La iniciativa fue presentada ante el Concejo Municipal y elevada al intendente. Para avanzar, la Municipalidad debería sancionar una ordenanza que incorpore el nuevo espacio al sistema municipal de áreas naturales protegidas.

Actualmente, Santa Fe cuenta con una reserva natural urbana dentro de ese sistema: la Reserva Natural Urbana del Oeste. Para Tabares, sumar una segunda área tendría un valor simbólico y práctico muy alto para la ciudad, en un contexto donde los presupuestos públicos y privados siempre son acotados.

El proyecto necesita tratamiento legislativo local y el respaldo del Ejecutivo municipal. Tabares remarcó que se trata de una iniciativa colectiva que excede a una sola organización y requiere acuerdos para avanzar.

“Este tipo de proyectos son colectivos; requieren el apoyo de muchos actores para que puedan prosperar”, concluyó.

Fuente: LT10

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