Durante el amistoso del Chelsea ante la Real Sociedad en Stamford Bridge, un hincha desplegó la bandera asignada por la corona británica al territorio de las Islas Malvinas tras su ocupación ilegal en el momento en que Enzo Fernández saltó al campo.
El episodio es una derivación directa de la controversia generada tras la semifinal del Mundial que la Selección le ganó a Inglaterra, cuando un grupo de jugadores posó con un trapo de los hinchas que decía "Las Malvinas son argentinas" , lo que desató una investigación de la FIFA y distintas reacciones diplomáticas.
El gobierno británico instó a las autoridades a investigar lo que calificó como una "flagrante violación de las normas" sobre mensajes políticos en estadios, y el Gobierno de las Islas Malvinas pidió a la FIFA que sancionara a la Selección Argentina.
Pasados los festejos del triunfo albiceleste por 2-1, la FIFA confirmó que abrió un procedimiento disciplinario por infracciones relacionadas con mensajes inapropiados, fallos en el protocolo y el uso de cánticos y gestos discriminatorios.
En ese contexto, la aparición de la bandera en Stamford Bridge cuando Enzo -autor del empate parcial en aquel partido, gritado de cara a los ingleses- entró al campo no fue un gesto inocente. El argentino reemplazó a Reece James y su presencia generó reacciones divididas entre los hinchas del Chelsea, que todavía procesan el golpe de la derrota de su país.
La reacción para con Enzo responde también a que el Manchester City, otro de los grandes de la Premier League, lo tiene como uno de sus principales objetivos para reemplazar a Rodri, cuyo fichaje por el Barcelona está cada vez más cerca. Enzo Maresca, técnico del los Citizens, quiere reencontrarse con el argentino.
El Chelsea fijó fecha límite para recibir ofertas que igualaran su valoración, pero no llegó ninguna propuesta. Aún así, el City no da por cerrada la negociación y cree que el Chelsea podría estar dispuesto a vender.