La preocupación crece en Unión por la situación de Lautaro Vargas. El club informó que el lateral sufrió un esguince severo de rodilla izquierda y que sería evaluado diariamente para determinar los pasos a seguir. Sin embargo, en las últimas horas el propio futbolista publicó dos historias en Instagram que encendieron las alarmas y parecen dar una señal sobre la gravedad de la lesión.
El diagnóstico de rotura de ligamentos cruzados todavía no fue confirmado oficialmente por la institución, pero es el que comenzó a circular con fuerza después de las publicaciones del defensor. De confirmarse, representaría un duro golpe para el jugador y también para el armado de Leonardo Madelón.
Las publicaciones que preocupan
Vargas compartió primero una historia con un mensaje que deja entrever el difícil momento que atraviesa. “Dios tiene el control de todo, confío en sus planes”, escribió el futbolista, en una clara referencia al escenario que estaría enfrentando.

Poco después, publicó otra imagen en blanco y negro. La fotografía muestra al jugador y está acompañada por dos corazones partidos al medio, una señal que rápidamente fue relacionada en redes sociales con la posibilidad de una lesión de extrema gravedad.
Mientras Unión todavía mantiene el diagnóstico oficial de esguince severo de rodilla izquierda, las señales entregadas por el propio Vargas parecen ir en otra dirección. Ahora habrá que esperar los estudios y la evaluación médica para conocer con precisión el alcance de la lesión.
Una lesión que llega en un momento clave
El posible diagnóstico también tiene una particularidad: Vargas estaba en el centro de distintas versiones sobre su futuro. Durante el mercado de pases había surgido la posibilidad concreta de una salida, con sondeos y propuestas provenientes del exterior, entre ellas una alternativa de Dubai y otra vinculada a Estados Unidos.
De hecho, ante la posibilidad de que el lateral pudiera emigrar, Leonardo Madelón había solicitado a Juan De Dios Pintado, a quien conocía de su paso por Gimnasia de La Plata, para reforzar ese sector.

Ahora, si finalmente se confirma una rotura de ligamentos cruzados y se determina que el tiempo de recuperación será superior a cuatro meses, Unión podría solicitar ante la AFA la habilitación de un cupo extraordinario para incorporar un futbolista en reemplazo del lesionado.
Y allí aparece otro dato importante: el reemplazante no necesariamente tendría que desempeñarse en la misma posición que Vargas. Es decir, en caso de recibir la autorización correspondiente, el Tatengue podría utilizar ese cupo para reforzar otro sector del equipo.
Por ahora, la cautela domina la escena. Unión no oficializó la rotura de ligamentos y continúa hablando de un esguince severo, pero las publicaciones de Vargas generaron una fuerte preocupación y parecen anticipar un diagnóstico mucho más duro.