Una jornada de hockey disputada este sábado en la sede Plumín del Club Atlético Estudiantes debió ser suspendida luego de que se escucharan detonaciones de arma de fuego en las inmediaciones del predio, ubicado en la zona de Villa Almendral, en la vecina ciudad de Paraná. Ante la situación de peligro, las deportistas que disputaban los partidos oficiales del torneo provincial se arrojaron al piso para resguardarse de los disparos.
El presidente del Club Atlético Estudiantes, Emilio Fouces, rechazó la caracterización del suceso como una simple disputa barrial: "Es un día tristísimo y de mucha preocupación. Lejos de minimizarlo o naturalizarlo como un problema de vieja data entre vecinos, hay que ser muy claros: detrás de este hecho está la lucha territorial por la venta de droga. La Policía lo sabe perfectamente y nosotros conocemos el barrio hace más de 40 años".
En diálogo con LT10, el dirigente gremial y deportivo lamentó las escenas de pánico vividas en el predio ubicado sobre la calle Ambrosetti, a pocos metros del Estadio Panamericano de Softbol: "Había partidos oficiales entre dos clubes muy conocidos y amigos de Paraná. Convocaba a la familia, al público, y se tuvo que suspender todo. Como dice nuestro comunicado, la delincuencia cerró un club el sábado en Paraná".
Fouces señaló además que apeló a las autoridades provinciales para que la investigación no se tome como un caso más de inseguridad y se busque la raíz de la problemática. En ese sentido, confirmó que mantuvo un contacto con el ministro de Seguridad de Entre Ríos y recordó que la institución se encuentra en proceso de contratación para construir un destacamento policial en el barrio y cederlo a la fuerza.