La preocupación en Unión por la situación de Lautaro Vargas crece con el correr de las horas. El lateral derecho se encuentra en Buenos Aires, adonde viajó para realizar una interconsulta con el doctor Jorge Batista, reconocido especialista en lesiones de ligamentos cruzados y médico del plantel de Boca.
La intención del futbolista es contar con una segunda opinión y otra mirada médica antes de someterse a una intervención quirúrgica. Si bien Unión todavía no oficializó el diagnóstico definitivo de rotura de ligamentos cruzados, todo apunta a que esa será la lesión que obligará al defensor a pasar por el quirófano.
El primer parte médico difundido por el club, luego del partido ante San Lorenzo, había informado que Vargas sufrió un esguince severo de rodilla izquierda y que sería evaluado diariamente para determinar la conducta terapéutica.
Sin embargo, los estudios posteriores y la evolución de la lesión encendieron las alarmas. La posibilidad de una lesión ligamentaria comenzó a tomar fuerza y las publicaciones que el propio Vargas realizó en sus redes sociales también generaron preocupación en el entorno del Tatengue.
Una recuperación que demandaría varios meses
Si finalmente se confirma la rotura de ligamentos cruzados, Vargas deberá ser operado y afrontaría una recuperación estimada de entre seis y ocho meses, por lo que quedaría fuera de competencia durante buena parte de lo que resta de la temporada.
Por eso, el jugador quiere agotar todas las instancias antes de tomar una decisión definitiva y la consulta con Batista aparece como un paso importante para confirmar el diagnóstico y definir el mejor camino para su recuperación.
En Unión mantienen cautela y esperan contar con un diagnóstico definitivo antes de comunicar oficialmente la gravedad de la lesión.
Unión deberá volver al mercado
La eventual baja prolongada de Vargas también tendrá consecuencias deportivas para el equipo de Leonardo Madelón. El lateral venía siendo una pieza importante del equipo y su ausencia obligará al cuerpo técnico a buscar alternativas dentro del plantel.
Pero además, si se confirma que la recuperación demandará más de seis meses, Unión quedaría habilitado para solicitar una incorporación excepcional y salir nuevamente al mercado en busca de un reemplazante. La posibilidad ya está siendo analizada por la dirigencia.
La prioridad inmediata, de todos modos, es Vargas. El lateral buscará en Buenos Aires una segunda evaluación que le permita despejar las dudas y tener certezas antes de afrontar una operación que, de confirmarse el peor diagnóstico, lo mantendrá varios meses alejado de las canchas.