El veterano de la Guerra de Malvinas e integrante del Centro de Ex Soldados Combatientes, Argentino Foremny, analizó el impacto del anuncio realizado por el presidente Javier Milei en Cadena Nacional sobre la construcción de una base naval conjunta con Estados Unidos en Ushuaia. En diálogo con LT10, sostuvo que la medida responde a un cambio global en la política exterior de la Casa Blanca y al avance del conflicto por el control de los recursos estratégicos en el Atlántico Sur y la Antártida.
"Los conceptos que expreso son a título personal, ya que aún no nos hemos reunido a debatir el tema en el Centro de Veteranos. Sin embargo, tenía claro de qué se iba a hablar, aunque desconocía el momento exacto. Estas negociaciones con Estados Unidos llevan más de un año; de hecho, el año pasado senadores de los dos partidos principales recorrieron la Patagonia y estuvieron en Ushuaia, donde se emplazará la base naval", explicó Foremny.
El marco militar y la pugna por recursos
Según el análisis del veterano, la iniciativa norteamericana responde a un repliegue estratégico en Europa para focalizar sus esfuerzos en América Latina. "Está cambiando la política exterior de Estados Unidos, que busca retirarse de la OTAN porque la considera un costo inútil ante la falta de rivales de su envergadura en una guerra convencional. Hoy su enemigo es China, que estaba consolidando una presencia cada vez mayor en Latinoamérica", afirmó.
En ese marco, remarcó que el verdadero foco de las potencias está puesto en las reservas naturales y en el futuro del continente blanco. "Estados Unidos busca asegurar el acceso a petróleo, minerales, litio, agua y un posicionamiento estratégico de cara a la Antártida, donde dentro de 12 años vence el tratado. La recuperación de la soberanía de Malvinas va atada al futuro de la Antártida. De un lado tenemos a Gran Bretaña, que pretende su porción, el sector antártico argentino y un tramo del chileno. Del otro lado, los chilenos avanzan con la construcción de una base china en Punta Arenas. Se está produciendo una negociación de pinzas para quedarse con el sector antártico argentino", advirtió.
Respecto a las intenciones de la Casa Blanca, argumentó: "Estados Unidos quiere su parte de la torta y juega de socio de Argentina. Le da una mano al país, pero se asegura que a futuro le vendan los minerales, el petróleo y el agua. Nadie roba los recursos: los compran a precio de commodity y los pagan en dólares, moneda que ellos mismos emiten".
Explotación en Malvinas y la advertencia oficial
Foremny también se refirió al proyecto petrolero Sea Lion, mencionado por el jefe de Estado, ubicado a unos 200 kilómetros al norte de la isla Soledad. "Iniciarán perforaciones para extraer unos 50.000 barriles diarios en 2028. Para que se des una idea, la producción argentina roza actualmente el millón de barriles diarios; pero esto es solo una primera etapa", precisó.
Ante las advertencias gubernamentales de sancionar a empresas que operen ilegalmente en las islas, opinó que el impacto dependerá del porte de las firmas. "Las compañías del consorcio actual no tienen vinculación con Vaca Muerta ni gran trayectoria internacional. Sin embargo, la advertencia de prohibir operar en suelo argentino sí genera un límite efectivo para multinacionales de mayor envergadura que intenten sumarse", analizó.
Financiamiento y el llamado a la unidad
Consultado sobre las características de la futura instalación en Tierra del Fuego, aclaró que la soberanía continuará en manos del Estado nacional. "La base va a ser argentina y tendrá bandera argentina, al menos en esta primera etapa, pero estará pensada para el abastecimiento futuro de la Antártida. La construcción en el predio de la Armada demandará como mínimo cinco años y una inversión inicial de 1.000 millones de dólares, que podría escalar a 5.000 millones una vez finalizada. Sin el respaldo de una potencia, Argentina no cuenta con los recursos ni la logística para sostener un proyecto de esta magnitud", sostuvo.
Por último, el veterano valoró el tono del discurso presidencial al invocar a la unidad nacional. "Se nota que en esta oportunidad ha escuchado consejos. En el momento político adecuado, no se puede ser siempre políticamente incorrecto. Encontraron la veta política y decidieron convocar al conjunto del país tras una causa en la que es difícil encontrar detractores", concluyó.