El nuevo régimen penal juvenil, que establece la baja de la imputabilidad para menores a partir de los 14 años y nuevas penas, entró en vigencia este 5 de septiembre.
Madres de víctimas de homicidios cometidos por menores de edad expresaron su respaldo a la nueva legislación y plantearon la necesidad de que el sistema penal contemple tanto la responsabilidad de quienes cometen delitos como los derechos de las víctimas y sus familias.
Romina Monzón, mamá de Jeremías Monzón, el joven santotomesino asesinado por un grupo de menores, consideró que la reforma representa "una mejoría increíble en el régimen penal" porque, según sostuvo, "el eje está en las víctimas".
Jeremías, de 15 años, fue asesinado de más de 20 puñaladas en diciembre de 2025, luego de ser llevado a un galpón abandonado frente al estadio de Colón de Santa Fe. La investigación sostiene que el ataque fue premeditado y que quedó registrado en un video. Por el crimen, una adolescente de 16 años fue acusada como coautora y su madre, Nadia Juárez, como partícipe secundaria. La Fiscalía pidió que ambas sean juzgadas en un mismo juicio por jurados y condenadas a 15 años de prisión.
"Me parece una mejoría increíble en el régimen penal, porque el eje está en las víctimas. Nosotros, lamentablemente, para enfrentar el caso de Jere con la ley obsoleta anterior, tuvimos un montonazo de trabas y problemas, como que solamente por el hecho de que sean menores de 16 años, dos de los homicidas hoy se encuentran libres en su casa como si nada, sin siquiera tener un antecedente penal", sostuvo Monzón.
"La nueva ley permite que tengan consecuencias y que, a partir de hoy, los menores que hacen aberraciones tan terribles o crímenes menores tengan consecuencias y que entiendan que existe un registro de su accionar delictivo", agregó.
"En el momento en que menores asesinaron a Jere, todos los mecanismos del Estado los protegieron. Todos y cada uno. A Jere, nada. Yo me tuve que juntar con los ministros de Educación y con muchísima gente para garantizar que ellos estudien, para garantizar su seguridad, y los reubicaron como testigos protegidos. Todo está armado para proteger a los delincuentes", afirmó.
"Eso es repugnante. La nueva ley pone el eje en la víctima. Es un punto clave porque, en el momento en el que alguien decide lastimarte, robarte, matarte, torturarte y hacer las aberraciones que le hicieron a Jere previo a morir y después de morir, y que no tengan ningún tipo de consecuencia. Actualmente, las mismas personas que lo torturaron, que lo asesinaron, que irrumpieron de maneras terribles en la búsqueda de Jeremías, con falsos testimonios, con una manipulación de información terrible, están sentados en su casa como si nada", señaló.
"Es tan repugnante y terrible que cada vez que lo menciono, la gente no llega a entender la importancia de esta ley. Es necesario que se priorice a las víctimas, también que sea algo federal", remarcó.
En cuanto a la edad establecida por la nueva normativa, Monzón afirmó: "Personalmente hubiera sido muchísima más dura o firme para que sea a partir de los 12 años, no 14, pero antes que nada hay todo un proceso, por ejemplo dentro de las escuelas. Si son violentos y demás cuestiones, hay todo un seguimiento porque también pasaba que había antecedentes en las escuelas. Incluso los homicidas de Jere tenían antecedentes de ser violentos con otros compañeros, pero la escuela no podía intervenir porque era afuera".
Consultada sobre su presencia durante la votación de la reforma en la Cámara de Diputados y si conservaba alguna imagen o recuerdo de ese momento, respondió: "Me acuerdo del cinismo con el que aquellos que votaban en contra trataban la ley como si fuese algo menor. Todos aquellos que se opusieron tenían la sangre de nuestros hijos y nos miraron. Nosotros estábamos en los palcos, esperábamos en silencio y los escuchábamos cómo desviaban los temas, decían estupideces que no tenían absolutamente nada que ver con lo que debatíamos".
