La casa de subastas Sotheby’s informó este miércoles que pondrá a la venta, a fines de noviembre, diversas obras de los pintores Vincent Van Gogh y Paul Cézanne valuadas en casi u$s500 millones. Se trata de pinturas impresionistas y posimpresionistas que pertenecieron por décadas a una colección privada, propiedad de la argentina Nelly Arrieta de Blaquier.
La firma espera que las ventas rompan récords para los artistas, en la venta programada para el 18 de noviembre que se dará en Nueva York. Las pinturas provienen de una colección reunida por la fallecida coleccionista de arte y su esposo, el magnate azucarero Carlos Pedro Blaquier, mientras la venta fue impulsada por sus hijos.
Entre las obras, figuran el paisaje de van Gogh “Châtaigniers en fleurs” (Castaños en flor), con una estimación de u$s180 millones y el retrato de Cézanne “Arlequin”, con una estimación de u$s120 millones. Ninguna de las dos fue en público desde hace medio siglo.
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La directora de arte impresionista y moderno de la casa de subastas Helena Newman señaló a AP que la colección era como un “mini-Musée d’Orsay”, el museo parisino que alberga una de las mayores colecciones del mundo de obras impresionistas y posimpresionistas. “En mis más de 30 años en Sotheby’s, nunca he tenido el privilegio de gestionar una colección con un contenido y un nivel como este”, confesó.
Además, Newman explicó que la pintura de Van Gogh capta la “explosión de energía y vitalidad” que el artista sintió tras su salida de un asilo psiquiátrico en mayo de 1890. Por su parte, el retrato de Cézanne es una de cuatro pinturas del hijo del artista vestido como la figura de Arlequín del mundo de los payasos. Las otras tres están en importantes museos.
También forman parte de la colección paisajes urbanos parisinos de Claude Monet y Camille Pissarro, una imagen de carreras de caballos de Edgar Degas y una escena de navegación de Pierre-Auguste Renoir, todas valoradas en decenas de millones de dólares.
El experto en arte Philip Hook, exsubastador de Sotheby’s, comentó que la colección “realmente es material de leyenda”, porque los coleccionistas no prestaron las obras para exposiciones. “Nadie sabía realmente qué había en ella. Así que ahora, que esto se revele, es tremendamente emocionante”, confesó.