San Lorenzo atraviesa una semana cargada de problemas. A la dura derrota por 3-0 ante Defensa y Justicia, que provocó fuertes reclamos de los hinchas contra la dirigencia, se sumó este lunes la salida de Guillermo Franco como manager y un allanamiento en la sede de Avenida La Plata, en el marco de la causa Sur Finanzas.
Guillermo Franco dejó de ser el manager del Ciclón de común acuerdo después de una serie de reuniones con la dirigencia encabezada por Marcelo Culotta. El exdelantero, de 49 años, había asumido como una de las cabezas del Departamento de Fútbol junto con Martín Saric y Walter Perazzo, pero los desencuentros por las decisiones deportivas fueron desgastando la relación. Según pudo conocerse, Saric quedará al frente del área mientras la dirigencia busca un reemplazante que pueda asesorar a la conducción del club.
A través de un comunicado oficial, San Lorenzo informó que Guillermo Franco dejó su cargo de mánager del fútbol profesional. "El Club le agradece por el tiempo, el compromiso y la dedicación brindados durante su etapa de trabajo en la institución, y le desea el mayor de los éxitos en sus próximos desafíos profesionales", señalaron desde Boedo, sin dar mayores detalles sobre los motivos de la salida que se dio de común acuerdo.
Como si el escenario deportivo y político no fuera suficiente, este lunes la sede de San Lorenzo, ubicada en Avenida La Plata al 1700, fue allanada en el marco de la causa Sur Finanzas. El procedimiento se realizó de manera sorpresiva y se conoció mientras el club intenta atravesar una compleja situación económica y judicial. Por el momento, no trascendieron detalles oficiales sobre el resultado del operativo ni sobre la documentación que pudo haber sido requerida.
La situación financiera del Ciclón también explica parte del delicado escenario que enfrenta la actual conducción encabezada por Marcelo Culotta. En junio, San Lorenzo difundió un relevamiento oficial que estimó un pasivo de 67.883.991,05 dólares, además de 96 causas judiciales y 30 contratos profesionales con vencimiento a fin de año. La propia dirigencia había informado entonces que se trataba de un diagnóstico inicial y que los reclamos debían ser revisados y validados.