La controversia en torno a la denominación del 12 de octubre, dividida entre el "Día de la Raza" y el "Día del Respeto a la Diversidad Cultural" reactiva la disputa tras una decisión del Gobierno Nacional de volver al primer concepto y adoptarlo en el calendario oficial de este año.
Sobre este debate, la Dra. Carina Giletta, doctora en Ciencias Sociales y titular de la cátedra de Historia Americana I de la Licenciatura en Historia en la Universidad Nacional del Litoral (UNL) brindó su opinión en LT10 y fue contundente al expresar que "la cuestión del día de la raza es algo absolutamente fuera de todo contexto científico. Es algo que se sostiene solamente en una disputa política, ideológica, porque no tiene ningún sustento científico".
La historiadora advirtió que la idea implícita de "raza" arrastra la idea de "raza superior y raza inferior", vinculadas a nociones de evolución que hoy resultan del todo insostenibles.
Una disputa de quinientos años
Giletta explicó que la divergencia entre la visión victoriosa y la denuncia del trauma no es un fenómeno contemporáneo, sino una tensión con cinco siglos de antigüedad.
En ese choque inicial entre las expectativas europeas de enriquecimiento y la realidad de las poblaciones locales, nacieron los dos grandes paradigmas interpretativos de la conquista.
Por un lado, la "leyenda rosa" presenta el proceso como la llegada de la civilización, la evangelización y el progreso. Por el otro, la "leyenda negra" impulsada tempranamente por denuncias como las de Fray Bartolomé de las Casas, retrata una historia marcada por el horror, el genocidio, la violencia y la explotación.
"Tampoco tenemos que romantizar que América estaba habitada por comunidades indígenas que se conocían, que tenían conciencia de una entidad americana. Era un territorio muy extenso, habitado por distintas formas comunitarias y sociedades complejas que tenían su propia dialéctica", indicó la especialista.
Sin embargo, Giletta aseguró que las comunidades nativas sufrieron una desarticulación profunda provocada por la combinación de "la cruz, la espada y el hambre", lo que derivó en una drástica reducción poblacional.