El Ministerio de Educación de Santa Fe puso en marcha un protocolo general de actuación ante emergencias climáticas orientado a minimizar el impacto en las aulas frente al fenómeno de El Niño y otras contingencias locales. En diálogo con LT10, el ministro José Goity remarcó que la prioridad absoluta es resguardar el proceso de aprendizaje en los establecimientos escolares de la provincia. Al respecto, el funcionario explicó que "hay un objetivo prioritario y fundamental que es sostener la continuidad pedagógica", detallando que a partir de esa premisa se establecieron criterios de actuación para trabajar de forma ordenada.
Una de las definiciones centrales fijadas por las autoridades radica en evitar que los edificios escolares sean utilizados como centros de albergue para personas evacuadas, con el fin de no demorar el retorno al dictado regular de clases. En ese sentido, Goity recordó las complejidades vividas en inundaciones históricas como la de 2003 y argumentó que la reconversión de los edificios retrasa la vuelta a las aulas. "Esa es una primera prioridad que nosotros ponemos. ¿Por qué? Porque esto implica que después el retorno demora más tiempo", fundamentó el ministro, precisando que si bien los comedores escolares se mantienen a disposición ante emergencias, la prioridad máxima será siempre el dictado de clases.
En relación con la suspensión de actividades en días de lluvias intensas o anegamientos, la cartera educativa dispuso un esquema centralizado que quita la responsabilidad individual a los equipos directivos para supeditarla a los organismos de protección. Goity enfatizó que las decisiones se adoptan en conjunto con los municipios, las delegaciones regionales y las autoridades de emergencia. "Ante una situación de emergencia la escuela no es autónoma, es un elemento más en un sistema de intervención de Defensa Civil", puntualizó el titular de la cartera, aclarando que no se trata de una resolución que pueda tomar libremente la dirección de una escuela o un delegado regional.
El protocolo contempla asimismo las complicaciones de accesibilidad que pueden afrontar tanto los alumnos como los docentes, especialmente en sectores urbanos anegados o comunidades rurales con caminos inaccesibles. Frente a las inquietudes planteadas por el personal educativo respecto del incentivo salarial por "Asistencia Perfecta", el ministro aclaró que las faltas por emergencias meteorológicas quedan debidamente exceptuadas. "Se establece el mecanismo por el cual se le efectúa de la asistencia y por lo tanto no tiene impacto en la asistencia perfecta ni en el cobro de su salario", aseveró Goity, asegurando que las inasistencias por anegamientos o emergencias ya cuentan con contemplación normativa.
Para suplir las jornadas sin presencialidad, el esquema apela al dictado de clases virtuales, trabajos domiciliarios, acompañamiento pedagógico y dispositivos de intensificación de saberes. En cuanto a las especulaciones sobre una posible extensión del ciclo lectivo para compensar los días perdidos, Goity descartó modificar previamente el calendario de clases. "A priori no debería ser necesario modificar el calendario escolar. En todo caso, lo que sí deberíamos hacer es reforzar los mecanismos de intensificación de aprendizaje que se dan en diciembre", explicó el funcionario, señalando que el cumplimiento de las metas pedagógicas se monitorea continuamente en cada institución.
Finalmente, el ministro destacó la importancia de estructurar planes de respuesta con anticipación para ofrecer certeza a la comunidad educativa frente a fenómenos imprevistos. Si bien reconoció que la naturaleza puede provocar situaciones de desborde fuera de todo cálculo, valoró la preparación profesional de los equipos de gestión. "Las contingencias uno no las puede evitar. Pero siempre vamos a tener un plan de contingencia para poder actuar e intervenir y lo estamos haciendo de manera profesional", concluyó Goity, llamando a transmitir tranquilidad a las familias y a la comunidad santafesina.