La derrota ante Boca dejó un clima de máxima tensión en Independiente. Después del agónico 1-0 en Avellaneda, el entrenador Jadson Viera expresó su malestar por algunas decisiones arbitrales y apuntó directamente contra la terna encabezada por Nazareno Arasa, con Adrián Franklin a cargo del VAR. El técnico uruguayo se marchó con bronca por el resultado y consideró que su equipo había hecho méritos para conseguir algo más.
“Siempre hay una situación en contra de Independiente, a veces uno se calla. Pero hay que tener algo de prudencia. Siempre pasa algo contra Independiente”, disparó Viera tras el encuentro. El DT se refirió especialmente a una jugada en la que, según su explicación, los árbitros de campo habían sancionado un córner a favor del Rojo, pero la decisión fue corregida desde la cabina del VAR cuando sus defensores todavía buscaban acomodarse en el área.
El entrenador también destacó el rendimiento de su equipo, pese a la derrota, y lamentó que el gol de Boca llegara en medio de una situación que consideró polémica: “Tienen un poderío de jugadores tremendo, queda una sensación de rabia y dolor porque hicimos todo. Situaciones de córner, mano a mano. Jugamos contra un gran rival, creo que fue un partido redondo”, sostuvo. Sin embargo, volvió a insistir en su disconformidad con el arbitraje y aseguró que Independiente debería tener más puntos en el campeonato.
Otro de los temas que abordó Viera fue la decisión de reemplazar a Rodrigo Rey por Santiago Mele en el arco. El técnico explicó que la modificación fue conversada con ambos futbolistas y que buscaba darle una oportunidad al arquero uruguayo. “El cambio de los arqueros lo hablé con ellos, quería darle la posibilidad a Santiago. Están recontra parejos y Rodrigo lo entendió lo más bien”, aclaró, aunque evitó confirmar quién será el titular en el próximo compromiso.
Más allá del resultado y de las críticas al arbitraje, el DT intentó rescatar la actitud de sus dirigidos y el vínculo con los hinchas. Viera reconoció que entiende el enojo de la gente por el presente del equipo, pero consideró que el rendimiento ante Boca dejó señales positivas: “Si jugamos este partido fin de semana tras fin de semana, Independiente será un equipo duro”, afirmó, convencido de que el equipo puede mejorar su situación si sostiene ese nivel.
Finalmente, el entrenador dejó en claro cuál es el objetivo inmediato del Rojo en la recta decisiva del Torneo Clausura: “Es una necesidad y una obligación clasificar a los playoffs”, remarcó. Con el golpe de la derrota todavía fresco, Independiente deberá pasar página y enfocarse en sumar los puntos necesarios para meterse en la siguiente instancia, mientras el malestar de Viera por el arbitraje quedó como uno de los grandes temas de la noche en Avellaneda.