El formato de la Primera División podría volver a sufrir modificaciones, a partir de una nueva propuesta que sugiere volver al formato de liga “todos contra todos”, pero manteniendo la disputa de playoffs a mitad y final de año.
El certamen se extendería durante 30 fechas y sería interrumpido a la mitad para sostener la disputa de los playoffs, con la clasificación de los primeros 16 de la tabla, para luego reanudarlo tras el receso invernal.
Así, la Liga Profesional podría mantener el título de campeón al líder de la tabla anual, que ahora jugaría contra todos los rivales del campeonato, y sostendría la estructura de torneos Apertura y Clausura.
Este jueves 29 de octubre se llevará a cabo una reunión de la Liga en la que se determinará el formato con el que se disputará el fútbol argentino el año próximo, con la posibilidad de volver a enfrentar a todos los equipos de la máxima categoría, aunque con una curiosa novedad.
Una propuesta que gana peso entre los dirigentes del fútbol argentino sostendría la separación de los títulos por semestre aunque no así la disputa del certamen, con la definición del Apertura tras las primeras 15 fechas y del Clausura una vez termine la fase regular.
Esta idea permite regresar a un formato de “todos contra todos”, que caracteriza al grueso de las ligas del fútbol mundial pero está extinto en la Argentina desde 2024, aunque trae consigo una rareza: un club sería considerado campeón del fútbol argentino mientras el certamen continúa en juego.
Según el plan, se desarrollarían dos torneos cortos dentro de un torneo largo de 30 fechas, las 29 que conforman la normalidad del campeonato y una jornada para repetir cada clásico, pero la disputa sería cortada tras la decimoquinta fecha: en ese momento, los mejores 15 equipos clasificarían a la fase final, mientras el resto tendría descanso.
Una vez concluida la etapa de playoffs, que sostendría el estilo de eliminación directa actual, los planteles aprovecharían el receso invernal para realizar una pretemporada de cara a la segunda parte de la temporada, en la que no arrancarían de cero como en un Clausura tradicional, sino que retomarían los puntos conseguidos en la primera mitad del año.
Este esquema sostendría el título actual de campeón de liga y la clasificación a las copas internacionales, con cupos para los tres campeones por el torneo local, para el ganador de la Copa Argentina y para los clasificados por tabla anual, aunque aún resta definir cómo se llevarían a cabo los descensos.