La localía puede convertirse en un factor determinante para Colón en el camino hacia el segundo ascenso. El equipo de Iván Delfino terminó quinto en la tabla, con una ventaja de cinco puntos sobre Midland, y ese posicionamiento le permitió asegurarse la posibilidad de definir como local. Ahora, los antecedentes de ambos equipos alimentan la expectativa sabalera: el contraste entre sus rendimientos fuera de casa y en sus respectivos estadios es contundente.
Midland construyó buena parte de su campaña en Libertad. Allí consiguió 12 victorias, tres empates y apenas tres derrotas, números que representan una efectividad del 72% y lo convierten en el tercer mejor local de la temporada. Sin embargo, cuando tuvo que salir de su cancha, su producción cayó considerablemente.
Como visitante, el Funebrero apenas alcanzó el 29,6% de los puntos en disputa. En 18 presentaciones sumó tres triunfos, siete igualdades y ocho caídas. Una estadística que expone su principal debilidad y que Colón intentará aprovechar en una serie que comenzará en Santa Fe. Del otro lado aparece un Sabalero que también mostró su mejor versión en el Brigadier López. En condición de local acumuló 11 victorias, cinco empates y dos derrotas, con una efectividad del 70,3%. Un registro que lo posiciona entre los equipos fuertes de la categoría cuando juega ante su gente.
La diferencia también se observa en los partidos fuera de casa. Colón logró cinco triunfos, siete empates y seis derrotas, alcanzando una eficacia del 40,7%. Si bien no es un rendimiento sobresaliente, supera ampliamente el registro que Midland consiguió lejos de Libertad. En la tabla general, el Sabalero terminó con 60 puntos, contra los 55 del conjunto bonaerense. Pero más allá de esa diferencia, el dato que alimenta la confianza está en el escenario del primer cruce: Colón tendrá la ventaja de jugar en el Brigadier López, donde construyó una parte importante de su campaña.
Las estadísticas le dan argumentos al equipo de Delfino para mirar la serie con optimismo. De todos modos, el Reducido tiene sus propias reglas y ningún antecedente garantiza una clasificación. Colón deberá transformar esa superioridad en el papel en una respuesta dentro de la cancha, ante un rival que buscará romper los pronósticos.