Tras igualar 2-2 en un duelo cargado de emociones, San Lorenzo quedó fuera del Torneo Apertura al caer 4-3 en la definición por penales frente a River. La eliminación significó un golpe muy duro para el conjunto azulgrana, y una vez consumada la derrota, el entrenador Gustavo Álvarez expresó en conferencia de prensa toda su desazón por el cierre de la campaña en el ámbito local.
"La sensación que me dejó es de amargura. Siempre el resultado tiñe emocionalmente el análisis racional que uno puede hacer del partido. En la victoria desde la alegría y en la derrota desde la amargura, hay que hacer frío en el análisis, sobre todo en mi cargo. Yo tengo que analizar el partido, cómo se desarrolló, que cosas salieron bien, que cosas hay que corregir y mejorar independientemente del desenlace de este partido. El equipo va ganando en madurez con cuestiones para corregir y mejorar la importancia de los detalles en este nivel y en esta clase de partidos. Desde la emoción amargura, pero desde lo racional con el análisis normal de cualquier partido”, sentenció como primer análisis.
“El análisis del partido que hago es que sabíamos que veníamos a jugar contra un equipo que maneja bien la pelota y sabiendo que teníamos que defendernos lejos de nuestro arco. Mientras que estuvimos 11 contra 11 creo que defensivamente estábamos bien, pero con el hombre de menos no nos podíamos refugiar”, agregó y dejando en claro que la infantil expulsión de Reali a los 30’ del PT fue un antes y un después en el partido.
En relación con la definición desde los doce pasos, en la que su equipo desperdició dos oportunidades para sentenciar la serie antes de terminar derrotado, el entrenador dejó una contundente reflexión que expuso con claridad el sabor amargo que le dejó la eliminación: “No creo en la suerte, creo en la precisión porque la suerte no conozco forma de mejorarla y a la precisión sí. Tuvimos imprecisión defensiva que termina en el empate e imprecisión en los penales que nos llevaron a errar. Para mí no es que tuvimos mala suerte ni que no era para nosotros… Para mí es que permanentemente tenemos que corregir, transformar y las imprecisiones transformarlas en precisiones”, lanzó.
“Yo creo que para patear un penal hay una cuestión técnica y una cuestión de carácter. En ese momento, yo creo que la personalidad de los jugadores y en los que levantan la mano y piden patear”, añadió.
Finalmente, Gustavo Álvarez dejó en claro que San Lorenzo tiene que dejar atrás este durísimo golpe que recibió en el Monumental y prepararse de lleno para los últimos dos partidos de la fase de grupos de la Copa Sudamericana ante Santos y Recoleta: "El plantel está golpeado y tiene que ser así porque los golpes son parte del camino. Nos podemos caer, pero nos levantamos inmediatamente, por más dolor que sintamos, nos levantamos y seguimos yendo al frente, convencidos de cuál es el camino y sabiendo que habrá golpes, por lo que debemos ser equilibrados en la victoria y ser valientes. Con todo el dolor que tenemos, tenemos que seguir adelante porque es parte de esto”.
“Como digo siempre, lo que viene tiene que marcar evolución. Nosotros partido a partido tenemos que jugar mejor, transformar la idea en identidad y nos prepararemos para cerrar el grupo con el objetivo de la clasificación a la siguiente ronda”, concluyó el Profesor.