Las universidades nacionales atraviesan una nueva escalada del conflicto con el Ejecutivo en medio de los reclamos por presupuesto y salarios docentes. En ese contexto, la UNL recibió una notificación oficial de la Subsecretaría de Políticas Universitarias para que informe qué medidas implementará para asegurar el dictado de clases frente a los paros docentes y no docentes.
La situación generó sorpresa dentro del sistema universitario y volvió a tensar la relación entre las casas de estudio y el Gobierno. En diálogo con el móvil de LT10, la rectora cuestionó el momento en el que llegó el pedido y aseguró que las instituciones siguen reclamando el cumplimiento de la ley.
“En el caso de nuestra universidad, esa notificación la recibimos hoy a la mañana”, explicó Tarabella. Detalló que el documento solicita información sobre “cómo vamos a sostener esa continuidad pedagógica” y qué acciones se implementarán para garantizar clases, exámenes y regularidad académica.
La rectora reconoció que este tipo de requerimientos “no es común” y sostuvo que el contexto no es casual: “Estamos todos muy sorprendidos con relación a esta petición”.
Según señaló, el pedido llega mientras las universidades nacionales avanzan en acciones conjuntas para exigir que el Gobierno cumpla con la ley aprobada por el Congreso y respaldada judicialmente. “Todo el sistema universitario argentino está trabajando de manera mancomunada y articulada solicitando justamente la implementación de la Ley de Financiamiento Universitario”, expresó.
Tarabella recordó que la norma atravesó distintas instancias legislativas y judiciales, y aseguró que actualmente existen fallos que obligan al Ejecutivo a aplicar artículos centrales. “El Gobierno no la ha implementado”, remarcó. Además, vinculó directamente la notificación enviada por la Nación con el crecimiento del conflicto y con la movilización prevista para las próximas semanas.
“Tenemos una marcha nacional anunciada para el 12 de mayo”, indicó, y explicó que el objetivo será “visibilizar aún más la importancia que tienen las universidades públicas”.
La rectora confirmó que las respuestas al requerimiento nacional serán coordinadas entre las distintas instituciones del país: “Estamos en comunicación permanente con todos los rectores y rectoras para dar una respuesta similar”.
En otro tramo de la entrevista, Tarabella planteó que el principal problema actual es la falta de interlocutores con capacidad de decisión dentro del Gobierno nacional. “Nosotros estamos promoviendo que exista el diálogo, siempre a predisposición para las conversaciones”, señaló, aunque advirtió: “No estamos encontrando interlocutores válidos”.
La rectora aseguró que, si bien las universidades atravesaron históricamente contextos presupuestarios complejos, la situación actual es distinta. “Siempre hubo tensión y crisis, pero había interlocutores con capacidad de tomar decisiones”, afirmó.
Mientras continúan las medidas de fuerza, la UNL analiza alternativas para sostener las actividades académicas. Tarabella explicó que la universidad ya utiliza herramientas virtuales y modalidades híbridas: “Nuestra institución tiene una potente arquitectura en educación a distancia y esto se está utilizando”.
También remarcó que la UNL aprobó un esquema presupuestario “austero y racional”, donde se priorizan las funciones esenciales y las becas estudiantiles. “Vamos a hacer un esfuerzo extraordinario por el tema de becas para nuestros estudiantes”, concluyó.
Durante la entrevista con el móvil de LT10, también participó el secretario general de la UNL, Sergio Cosentino, quien defendió el trabajo para sostener las actividades pese al conflicto. “La universidad siempre ha garantizado que cada unidad académica estuviera abierta”, afirmó, y explicó que conviven realidades distintas según cada facultad o escuela.
“Hay unidades donde el paro tiene mayor o menor repercusión”, indicó. Según describió, en algunos casos “el porcentaje de actividad es mínimo” y en otros “son muchos los que están en sus aulas trabajando”.
Cosentino aseguró que se utilizan herramientas virtuales para evitar una interrupción total. “No se puede decir que en la UNL haya un abandono al proceso pedagógico de nuestros estudiantes”, remarcó. En ese sentido, destacó el compromiso del plantel docente: “Aun con su magrísimo salario y en una situación de lucha muy legítima, defienden el proceso”.
Sobre el cierre, Tarabella volvió a remarcar que la universidad continúa funcionando y defendió el compromiso cotidiano de docentes y no docentes. “Siguen trabajando, corrigiendo prácticos y pensando en alternativas”, expresó. Y concluyó: “La universidad no está cerrada; se sigue generando, produciendo e investigando”.