El lago del Parque del Sur presenta nuevamente un paisaje que genera alerta entre los vecinos y las autoridades deportivas: el crecimiento de los conocidos "repollitos de agua". En el sector norte, a la altura del reloj de sol, se observa una mancha de vegetación de entre 40 y 50 metros de diámetro que comienza a ganar terreno sobre el espejo de agua.
En diálogo con LT10, Enrique Serrao, presidente del Club Náutico El Quillá —institución que celebra hoy su 88.º aniversario—, analizó la situación actual y el impacto que podría tener en el calendario deportivo internacional que recibirá la ciudad.
A diferencia de crisis anteriores, la vegetación se encuentra actualmente contenida por una malla perimetral colocada por la Municipalidad. "Estamos viendo el repollo desde hace unos meses, aunque no en el volumen de otras veces. Personal de cooperativas de trabajo está realizando la recolección manual y el acopio para su posterior traslado", explicó Serrao.
El impacto en los Juegos Sudamericanos
La mayor preocupación radica en la proximidad de los Juegos Sudamericanos y el selectivo para el Mundial. Si bien el dirigente destacó una "paradoja biológica" —el repollo ayuda a limpiar el lago al competir por nutrientes con las algas y cianobacterias—, su presencia física es incompatible con los deportes de velocidad.
"Espero que para las competencias el lago esté limpio. El canotaje podría sortearlo, pero el esquí náutico necesita dimensiones amplias y un espejo de agua despejado. Si la vegetación no se reduce al mínimo, la actividad será imposible", advirtió el titular de El Quillá.
Obras y preparativos en el club
De cara a las delegaciones que visitarán Santa Fe, Serrao confirmó que la institución está mejorando su infraestructura: "Vamos a habilitar la bajada de lanchas y estamos realizando mejoras en los vestuarios de hockey, ya que el club será sede de entrenamiento para las selecciones al contar con una de las pocas canchas de agua de la región".
Finalmente, desde el móvil de la radio se constató que las bombas de circulación de agua del parque están operativas, un factor clave para mantener la salud del lago, tras los hechos de inseguridad y robos de cables que las habían dejado fuera de servicio meses atrás.